Sobre el concepto de libertad.
Gracias a la propuesta cultural de Filosofía a las Calles, que tiene como objetivo hacer una difusión
de la filosofía fuera de las aulas universitarias, y de la colaboración del Seminario
Filosofía en México, así como de la editorial La Sombra de Prometo, se presentó
hoy, al filo de las 4 de la tarde, en el conocido pasaje de libros Zócalo Pino
Suárez, ante un público diverso, el filósofo Josué Isaac Muñoz para entablar
una charla sobre el concepto de libertad.
Su punto de apoyo partió de la
concepción de libertad que se encuentra en filosofía de Arthur Schopenhauer.
Primeramente, distinguió la libertad metafísica de la libertad política, poniendo
énfasis en la primera para su exposición. Guiado por Schopenhauer, Isaac explicó
a los asistentes la complejidad que resulta una vez que nos pensamos libres,
esto es, sin ataduras que nos impelen a realizar alguna acción. ¿Somos libres
realmente? Para esto, diferenció lo que nos mueve a hacer una cosa y otra, es
decir, lo motivos. Qué son los motivos fue la pregunta. Qué nos mueve a hacer
algo y por qué. Desde esta perspectiva, Isaac se dio a la tarea de diferenciar,
por un lado, los motivos intelectuales y por el otro, los motivos físicos, los
primeros pasan por el conocimiento y los segundos, en cambio, se tornan impedimentos materiales de la libertad. Así, la amplia discusión que se ha dado históricamente
sobre el concepto de libertad, fue amenizada con ejemplos coloquiales, para que
los asistentes que no conocieran la filosofía Schopenhauer, pudieran relacionarlo cada
quien con alguna experiencia propia.
De este modo, preguntas tales como: ¿somos libres absolutamente o sólo parcialmente?, o bien, ¿en qué medida es que
estamos condicionados por nuestro carácter o por las circunstancias que nos
rodean, como la política? poco a poco fueron retomadas por el público
para luego, inmersos en el discurso, cuestionar al ponente.
Una libertad responsable, con conocimiento
o autoconocimiento de sí mismo, fue la propuesta que al final defendió y trató
de aclarar el filósofo Isaac. Para el público a veces no acostumbrado a
cuestionar términos que damos por sabidos, fue sin duda una oportunidad para
adentrarse en la filosofía, y con ello dar cuenta de lo que complejo, pero también lo
rico e importante que es pensar por cuenta propia y discrepar, en muchos casos,
de lo que nos han enseñado canónicamente a aceptar.

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